A
"Antífona de entrada del Primer Domingo de Adviento"
A tí, Señor, levanto mi alma
Dios mío, en tí confío,
no quede yo defraudado,
que no triunfen de mí mis enemigos;
pues los que esperan en ti
no quedan defraudados.
1. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas.
A tí, Señor, levanto mi alma
Dios mío, en tí confío,
no quede yo defraudado,
que no triunfen de mí mis enemigos;
pues los que esperan en ti
no quedan defraudados.
1. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas.